Apunte – «TESIS DOCTORAL (3030) HISTORIA DEL ARTELA SÁBANA SANTA Y SUS IMPLICACIONESHISTÓRICO-ARTÍSTICAS»

Saltar al contenido principal
< Todos los temas
Imprimir

La Síndone de Turín

La Síndone es un lienzo de lino de 4,41 m de largo por 1,13 m de ancho, confeccionado mediante un tejido de sarga en espiga de tres hilos sobre uno (3:1). Este tipo de tejido exigía un trabajo artesanal complejo y costoso, por lo que no correspondía a una tela común. El lino presenta una elaboración muy cuidada y conserva las características propias de un tejido de gran calidad.

Sobre el lienzo aparece la impronta completa de un hombre vista por ambos lados del cuerpo. La imagen frontal y la dorsal se encuentran alineadas longitudinalmente y separadas por la zona correspondiente a la cabeza, ya que el cuerpo habría sido envuelto con una única sábana extendida a lo largo. La posición de ambas figuras permite reconstruir la forma en que el cadáver permaneció depositado sobre el lienzo.

La figura humana no corresponde a una pintura ni a un dibujo realizado con pigmentos. La coloración afecta únicamente la parte más superficial de las fibras del lino, sin penetrar en su interior. Por este motivo resulta más apropiado hablar de impronta que de imagen pintada, ya que no existe una sustancia añadida sobre el tejido, sino una alteración extremadamente superficial de sus fibras.

La impronta presenta una tonalidad amarillenta muy tenue, con escaso contraste respecto del color natural del lino. A simple vista la imagen parece difusa y poco definida, pero conserva una enorme cantidad de detalles anatómicos que se hacen evidentes mediante procedimientos fotográficos.

Junto a la impronta corporal aparecen numerosas manchas de sangre, claramente diferenciables de la imagen del cuerpo. Estas manchas poseen un color más intenso y una naturaleza distinta, ya que corresponden a sangre depositada sobre la tela antes de la formación de la impronta. Su distribución coincide con múltiples lesiones presentes en todo el cuerpo: heridas en la cabeza, espalda, muñecas, pies, costado y otras zonas compatibles con un hombre sometido a una crucifixión.

El lienzo conserva además numerosas señales producidas por los acontecimientos sufridos a lo largo de su historia. Los daños más visibles corresponden al incendio ocurrido en Chambéry en 1532, cuando la Síndone permanecía doblada dentro de un relicario de plata. El intenso calor hizo que el metal fundido transmitiera la temperatura al tejido plegado, provocando perforaciones simétricas que atravesaron simultáneamente todas las capas del lienzo.

Después del incendio, las religiosas clarisas repararon la tela colocando parches triangulares sobre las zonas quemadas y cosiendo una gran tela de refuerzo por la parte posterior para asegurar su conservación. Estos añadidos permanecieron unidos a la Síndone durante varios siglos, hasta la restauración realizada en 2002, cuando fueron retirados para estudiar directamente el estado original del tejido.

Además de las perforaciones producidas por el fuego, pueden observarse grandes manchas ocasionadas por el agua utilizada para apagar el incendio. Estas marcas forman amplios halos irregulares perfectamente visibles y constituyen otro de los elementos históricos que permiten reconstruir la trayectoria del lienzo.

También existen pequeños orificios distribuidos de forma simétrica que no guardan relación con el incendio de Chambéry y parecen corresponder a daños mucho más antiguos. La repetición de estas perforaciones indica que la tela permaneció doblada durante largos períodos de tiempo antes del siglo XVI.

A pesar de todos estos deterioros, la impronta corporal continúa siendo perfectamente identificable, lo que demuestra que las quemaduras, remiendos y manchas de agua afectaron únicamente al soporte textil sin modificar las características fundamentales de la imagen.

Los relatos evangélicos describen que el cuerpo de Jesús fue envuelto en un lienzo durante la sepultura. Los distintos evangelistas utilizan vocablos diferentes para referirse a las telas funerarias, aunque todos coinciden en señalar la existencia de un gran lienzo empleado para amortajar el cuerpo.

El Evangelio de Juan distingue expresamente entre la sábana principal y el sudario colocado sobre la cabeza, indicando que ambos permanecían separados en el sepulcro. Esta diferencia resulta especialmente significativa porque demuestra que el enterramiento incluía más de un lienzo y constituye uno de los principales puntos de comparación con el Sudario de Oviedo, cuya compatibilidad con la Síndone ha sido estudiada posteriormente mediante investigaciones forenses.

La imagen conservada sobre el lienzo presenta una propiedad completamente excepcional: su comportamiento como negativo fotográfico. Esta característica fue descubierta en 1898, cuando Secondo Pia obtuvo la primera fotografía de la Síndone. Al revelar la placa fotográfica observó que el negativo mostraba una imagen positiva extraordinariamente detallada, mucho más clara que la visible directamente sobre la tela.

Este descubrimiento puso de manifiesto que la distribución de luces y sombras de la impronta funciona de manera inversa a la de una imagen convencional. Las zonas más oscuras del lienzo producen las partes claras del negativo y viceversa, generando una representación anatómica de enorme realismo imposible de apreciar completamente a simple vista.

La negatividad fotográfica constituye una de las propiedades más sorprendentes de la Síndone, ya que ningún artista medieval podía conocer el comportamiento óptico de un negativo fotográfico varios siglos antes de la invención de la fotografía. A partir del descubrimiento de Secondo Pia comenzó una nueva etapa de estudios centrados en determinar la naturaleza física de la impronta y el mecanismo mediante el cual pudo formarse una imagen con características tan singulares.


FUENTES

  • Rodríguez Almenar, J. M. (2015). La Sábana Santa y el Arte. La influencia de la Síndone en la iconografía de Cristo (Tesis doctoral). Universitat de València. Análisis y extracción de información correspondiente a las páginas 37–50.

Tabla de contenidos
Scroll al inicio